¿La inteligencia artificial generativa iguala o amplía las brechas de productividad entre trabajadores? | Sur Futuro
Inteligencia artificial y trabajo

¿La inteligencia artificial generativa iguala o amplía las brechas de productividad entre trabajadores?

01 El punto de partida

La tecnología no transforma el trabajo de la misma manera para todas las personas.

El cambio tecnológico ha contribuido históricamente a ampliar algunas desigualdades laborales. Las personas con mayor educación suelen tener más posibilidades de acceder a los nuevos empleos, adaptar sus tareas e incorporar herramientas que aumentan la productividad.

La inteligencia artificial generativa introduce una dinámica diferente. Al asistir procesos como la comprensión de información, la organización de ideas, la elaboración de diagnósticos y la escritura, puede reducir parte de los conocimientos previos necesarios para realizar determinadas tareas.

Sin embargo, ese potencial no se traduce automáticamente en una reducción de las brechas. Las personas con más formación también pueden estar mejor preparadas para orientar la herramienta, evaluar sus respuestas e integrar sus resultados al trabajo propio.

La pregunta central es distributiva: ¿la IA amplía las ventajas existentes o ayuda a acercar el desempeño de personas con trayectorias educativas diferentes?
02 El experimento

Una misma tarea, con y sin asistencia de inteligencia artificial.

El estudio se realizó con personas de entre 25 y 45 años y distintos niveles de educación formal. Todas debían resolver un problema inspirado en situaciones habituales de trabajo: la mitad sin ayuda, analizando un correo y un informe con textos, gráficos y tablas para identificar la causa del problema, elaborar un diagnóstico y proponer una solución. La otra mitad contó con la misma información y el mismo tiempo, pero pudo interactuar libremente con un asistente basado en GPT-4.1 integrado en la plataforma.

1.174Personas participaron del experimento en Argentina
3Versiones: cafetería, entrega y electrodomésticos
2Grupos comparables, con y sin asistente
Cómo se definieron los grupos educativos

El grupo con menor educación formal incluyó a personas con secundario completo o con menos de la mitad de una carrera terciaria o universitaria. El grupo con mayor educación formal reunió a quienes habían completado más de la mitad de esos estudios, incluida la finalización de una carrera o un posgrado.

Cómo era la consigna

En una de las versiones, la persona recibía un correo sobre las malas reseñas de una sucursal de un servicio de entrega. El informe incluía datos sobre pedidos, tiempos de preparación, tiempos de entrega y dotación de personal. La respuesta debía explicar la causa principal del problema y proponer una solución concreta y realista.

Cómo se evaluó el desempeño

Las respuestas se calificaron a partir de dos dimensiones: la calidad del contenido y la calidad de la escritura. La evaluación consideró si la persona identificó correctamente la causa, si la solución respondía al problema y si la respuesta era clara, organizada y adecuada.

03 El principal hallazgo

La IA mejoró el desempeño y redujo la distancia entre los grupos.

75%

De la diferencia inicial de desempeño se cerró cuando los participantes tuvieron acceso al asistente.

Sin acceso a la IA, las personas con mayor educación formal obtuvieron mejores resultados, tanto en la calidad del contenido como en la claridad de la respuesta. Con asistencia, el desempeño aumentó en ambos grupos, pero la mejora fue considerablemente mayor entre quienes tenían menor educación formal. La IA no ayudó únicamente a redactar mejor: también aumentó la capacidad de identificar la causa del problema, organizar la información y proponer una solución pertinente.

0,00 DE
0,55 DE
Menor educación formal Mayor educación formal

Puntaje general de la tarea (contenido + escritura), en desviaciones estándar respecto al grupo de menor educación formal sin acceso a IA.

04 Qué mejoró

El resultado no se explica solamente por una mejor redacción.

01

Comprensión: identificar la causa del problema

Sin asistencia, la diferencia entre los grupos era clara. Con IA, ambos mejoraron y la distancia quedó reducida a apenas cuatro puntos porcentuales: el efecto no se limitó a una respuesta mejor escrita, también alcanzó la comprensión del problema.

050100%
Menor educación formal · sin IA
49,5%
Mayor educación formal · sin IA
64,7%
Diferencia sin IA: 15,2 puntos porcentuales
Menor educación formal · con IA
84,1%
Mayor educación formal · con IA
88,1%
Diferencia con IA: 4 puntos porcentuales
02

Contenido: mejoraron los diagnósticos y las soluciones

El efecto igualador no se explicó solamente por una mejor redacción. La IA también ayudó a comprender la información, identificar el problema y proponer respuestas más pertinentes.

Brecha en contenido · sin IA
0,525 DE
Brecha en contenido · con IA
0,136 DE
03

Escritura: las respuestas fueron más claras y organizadas

La herramienta mejoró la claridad, la estructura, el tono y la calidad general de la comunicación escrita en ambos grupos.

Brecha en escritura · sin IA
0,503 DE
Brecha en escritura · con IA
0,122 DE
05 Cómo se usó la herramienta

La diferencia no estuvo en cuánto utilizaron la IA, sino en cómo lo hicieron.

Los dos grupos recurrieron al asistente con una intensidad similar y solicitaron ayuda para una proporción prácticamente igual de la tarea. Las diferencias aparecieron en la forma de interacción.

01

Instrucciones: ambos pidieron ayuda, uno aportó más contexto

Las personas con mayor educación formal tendieron a proporcionar instrucciones más detalladas y a orientar con mayor precisión el razonamiento del asistente.

050100%
Partes de la tarea con ayuda · menor educación
60,8%
Partes de la tarea con ayuda · mayor educación
61,5%
Diferencia: 0,7 puntos porcentuales
Primer mensaje muy específico · menor educación
28,8%
Primer mensaje muy específico · mayor educación
35,5%
Diferencia: 6,7 puntos porcentuales
02

Organización: el ida y vuelta fue similar, la estructura no

Las personas con mayor educación formal dividieron el trabajo con más frecuencia en una secuencia deliberada de pedidos.

050100%
Interacción iterativa · menor educación
46,5%
Interacción iterativa · mayor educación
47,3%
Diferencia: 0,8 puntos porcentuales
Flujo de trabajo estructurado · menor educación
14,1%
Flujo de trabajo estructurado · mayor educación
21,6%
Diferencia: 7,5 puntos porcentuales
03

Integración: un grupo copió más, el otro combinó más

Las personas con menor educación formal incorporaron con mayor frecuencia la respuesta completa del asistente; entre quienes tenían mayor educación formal fue más habitual combinarla con aportes propios.

050100%
Copió el texto completo · menor educación
70,2%
Copió el texto completo · mayor educación
60,1%
Diferencia: 10,1 puntos porcentuales
Combinó con aportes propios · menor educación
24,2%
Combinó con aportes propios · mayor educación
30,8%
Diferencia: 6,6 puntos porcentuales
06 Después, sin asistencia

Parte de la mejora se mantuvo cuando la IA dejó de estar disponible.

Una mejor respuesta mientras el asistente está disponible puede reflejar una comprensión más profunda del problema, o simplemente una delegación de la tarea. Para distinguir entre ambas posibilidades, todos los participantes respondieron nuevas preguntas sin acceso a la IA.

Los resultados no muestran que el uso previo de la herramienta haya perjudicado el desempeño posterior; entre las personas con menor educación formal, incluso se mantuvo una parte de la mejora. Sin embargo, la diferencia entre los grupos volvió a aparecer parcialmente. Esto sugiere que la IA puede acercar el desempeño mientras asiste una tarea, pero no elimina las desigualdades acumuladas en educación, conocimientos y experiencia.

La IA puede acercar lo que distintas personas logran hacer con asistencia. Trabajar de manera autónoma sigue dependiendo de conocimientos, experiencia y participación activa en la tarea.
07 Qué implica para el futuro del trabajo

El potencial igualador de la IA no se materializa de manera automática.

La IA generativa puede aliviar restricciones cognitivas que resultan más limitantes para las personas con menor educación formal, en tareas que requieren extraer información clave de varias fuentes y producir una respuesta escrita coherente. Puede reducir las diferencias en la ejecución de la tarea mientras está disponible, pero no elimina las diferencias de fondo vinculadas a la educación. Entre quienes usan la IA, las diferencias se explican menos por la intensidad de uso que por cómo se utiliza la herramienta y cómo se integra en el trabajo final.

01

Que el acceso sea significativo, no solo disponible

Ampliar el acceso a asistentes de IA en los sistemas de formación laboral y educación de adultos, incluyendo orientación sobre cómo formular instrucciones estructuradas, una interacción orientada al razonamiento y una integración selectiva de los resultados generados.

02

Tratar a la IA como complemento de las habilidades de base

Las brechas reaparecen cuando se retira la IA. Por eso, su implementación no debería reemplazar la inversión en comprensión lectora, razonamiento analítico y escritura.

03

Repensar la asignación de tareas y los umbrales de contratación

Si los flujos de trabajo asistidos por IA reducen las brechas de desempeño en tareas cognitivamente exigentes, vale explorar si la IA puede ampliar el acceso a roles tradicionalmente restringidos a trabajadores con educación superior, reconociendo que este estudio no mide resultados en el mercado laboral.

Lo que el estudio muestra

Bajo condiciones de acceso similares, la IA puede reducir diferencias de desempeño

El efecto apareció en una tarea que combinaba comprensión de información, diagnóstico, resolución de problemas y comunicación escrita.

Lo que todavía falta saber

Si esa convergencia se traduce en mejores empleos, salarios u oportunidades

Eso dependerá también de quién adopta la tecnología, cómo se organiza el trabajo y qué decisiones acompañan su incorporación.

Una agenda abierta

La IA puede acercar los resultados. El desafío es acercar también las oportunidades.

Este experimento muestra que la inteligencia artificial puede ayudar especialmente a quienes enfrentan más barreras para resolver algunas tareas complejas. Que esa posibilidad se convierta en una transformación más inclusiva dependerá de quién acceda a la tecnología, quién aprenda a trabajar con ella y cómo decidamos incorporarla al mundo laboral.

Equipo de investigación
Guillermo Cruces Universidad de San Andrés, Departamento de Economía, y Universidad de Nottingham, Escuela de Economía
Diego Fernández Meijide Universidad de San Andrés
Sebastian Galiani Universidad de Maryland, College Park, Departamento de Economía, y NBER
Ramiro H. Gálvez Universidad Torcuato Di Tella
María Lombardi Universidad Torcuato Di Tella