ATLAS
de los trabajos del futuro

Diez años de transformación en América Latina y el Caribe 

Construir el futuro del trabajo en América Latina y el Caribe 

Las transformaciones tecnológicas, climáticas y demográficas están reconfigurando el mundo del trabajo, creando áreas de oportunidad, riesgo e incertidumbre que los países de América Latina y el Caribe necesitan gestionar. 

Fortalecer los mercados laborales exige trabajar sobre:  

  • Áreas de complementariedad (+).Impulsar la expansión, la calidad y el acceso a las ocupaciones con mejores perspectivas de crecimiento y mayor valor para el desarrollo económico, social y ambiental. 

  • Áreas de riesgo (-). Proteger y acompañar la transición de las personas amenazadas por las transformaciones. 

  • Áreas de incertidumbre (?). Monitorear aquellas zonas donde los efectos de las transformaciones aún son inciertos. 

¿Dónde se encuentra América Latina y el Caribe en estas transiciones? 

Sólo el 17% de los empleos son trabajos de futuro*, mientras que el 70% se encuentra amenazado por el cambio tecnológico y climático

Apenas el 17% de los trabajos latinoamericanos pueden considerarse “de futuro*, es decir, altamente complementarios con las transformaciones tecnológicas, climáticas y demográficas en curso.  

De ese conjunto, el 75% se concentra en trabajo del cuidado remunerado, mientras que solo el 25% corresponde a ocupaciones STEM o verdes

En paralelo, el 70% de las ocupaciones está expuesta al cambio climático o al riesgo de automatización asociado al avance tecnológico. 

La brecha con los países de ingresos altos es marcada: allí los trabajos de futuro alcanzan cerca del 25% del empleo y las ocupaciones amenazadas el 50%. 

El avance en la región es lento: en la última década, los trabajos de futuro crecieron en apenas un punto porcentual, ampliando la distancia con las economías desarrolladas. 

*Definimos a los trabajos de futuro como el conjunto de ocupaciones en áreas de complementariedad (trabajos STEM, verdes o del cuidado) que no se encuentran simultáneamente en áreas de riesgo (expuestos a los efectos adversos de la automatización o del cambio climático) frente a las tendencias en curso. 

¿Cuáles son las áreas de complementariedad, riesgos e incertidumbres?

Bajo la lupa: 8 segmentos ocupacionales clave 

 El Atlas de los trabajos del futuro pone el foco en ocho segmentos ocupacionales  donde se concentran las principales oportunidades, riesgos e incertidumbres de la transición laboral en América Latina y el Caribe.  


Cada segmento se analiza a partir de tres preguntas fundamentales:  

  • Representatividad: ¿cuántas personas trabajan allí? Permite dimensionar su peso dentro del mercado laboral.  

  • Brechas de género: ¿quiénes ocupan esos trabajos? Muestra cómo se distribuyen esas ocupaciones entre mujeres y hombres y qué brechas persisten.  

  • Evolución: ¿cómo han cambiado en el tiempo? Mide los avances del segmento en la última década. 

Áreas de complementariedad (+)

  • Este segmento representa el 75% de los trabajos de futuro en América Latina y el Caribe. Se trata de trabajos fundamentales desde el punto de vista económico, social y de género, altamente complementarios con las grandes transformaciones en curso. Si bien emplean principalmente a mujeres, lo que podría generar nuevas avenidas para mejorar la equidad de género en el mercado de trabajo, su expansión se apoya sobre bases frágiles: condiciones de alta informalidad, bajos salarios y escasa institucionalización, especialmente en los cuidados directos y el trabajo doméstico.

    ¿Qué muestran los datos?

    • Representatividad 
      El cuidado emplea al 12,4% de las personas ocupadas en la región, frente al 15,5% en los países de ingresos altos. Allí predominan los empleos calificados en salud y educación; en América Latina y el Caribe, en cambio, pesa más el trabajo doméstico.

    • Brecha de género
      3 de cada 4 personas empleadas en estas ocupaciones son mujeres. La brecha es extrema en el trabajo doméstico y el cuidado personal, donde ellas concentran el 90% de los empleos.

    • Evolución
      En la última década, la participación del empleo del cuidado  aumentó levemente, pasando de 11,3% a 12,4% del total de ocupados. En los países de ingresos altos, el crecimiento fue más dinámico, con un aumento de dos puntos porcentuales. La composición por género, en cambio, se mantuvo prácticamente estable.

  • Las ocupaciones STEM —vinculadas a la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas— son un pilar clave de los trabajos de futuro. Se apoyan en una fuerte complementariedad entre personas y la tecnología: a medida que avanzan las innovaciones, crece la demanda de conocimiento experto capaz de desarrollarlas y aplicarlas con fines productivos y sociales. A pesar de su rol esencial en la transformación digital  este segmento sigue siendo pequeño en la región, concentrado en nichos y con baja participación de mujeres. 

    ¿Qué muestran los datos?

    • Representatividad
      Las ocupaciones STEM emplean al 4,2% de las personas ocupadas en América Latina y el Caribe, muy por debajo del 9,7% de los países de ingresos altos.  

    • Brecha de género
      La participación femenina es muy baja: solo 2 de cada 10 personas que trabajan en ocupaciones STEM en la región son mujeres. Al igual que en los países de altos ingresos, las desigualdades son más marcadas en las áreas más técnicas, como las vinculadas a las TICs. 

    • Evolución
      En la última década, el empleo STEM creció de manera lenta en la región, pasando de 3,8% a 4,2% del total de ocupados, por detrás del dinamismo observado en los países de ingresos altos en donde aumentó en 1,5 puntos porcentuales.

  • Las ocupaciones verdes son un componente central de los trabajos de futuro: expresan las complementariedades entre personas y ambientes necesarias para reducir la huella ambiental de los procesos productivos. En América Latina y el Caribe, sin embargo, este segmento sigue siendo  minoritario —sobre todo en los perfiles de mayor calificación— y está fuertemente masculinizado.  

    ¿Qué muestran los datos?

    • Representatividad
      Las ocupaciones verdes representan el 7% del empleo, frente a casi el 12% en los países de ingresos altos. La principal brecha se concentra en las ocupaciones de alta calificación: solo el 2,9% del empleo en la región corresponde a profesionales y técnicos verdes, mientras que en las economías desarrolladas este grupo alcanza el 6,7%

    • Brecha de género
      Las mujeres representan apenas el 15,4% de las personas ocupadas en empleos verdes en la región, la menor participación femenina entre los segmentos que forman parte de las ocupaciones de futuro.

    • Evolución
      En la última década, el peso del empleo verde en América Latina y el Caribe se mantuvo estable. Y la participación femenina aumentó de forma muy gradual, de 14,1% a 15,4%.

  • Antes de la expansión acelerada de la IA generativa, gran parte del empleo ya estaba expuesto a tecnologías de automatización,  especialmente en ocupaciones de calificación media. Aún cuando los procesos de automatización no se dan a gran escala en los países de América Latina y el Caribe, estas ocupaciones pierden competitividad relativa respecto de las economías más innovadoras, dejando a muchas personas atrapadas en empleos de bajo dinamismo y condicionales laborales declinantes.  

    ¿Qué muestran los datos?

    • Representatividad
      En América Latina y el Caribe, más de la mitad del empleo (55%) se concentra en ocupaciones con alto potencial de automatización, versus 41% en los países de altos ingresos.

    • Brecha de género
      La exposición a la automatización es mayor entre los varones: 6 de cada 10 personas que trabajan en ocupaciones afectadas son hombres.

    • Evolución
      En la última década, la proporción de empleo expuesto a la automatización en la región aumentó un punto porcentual. En contraste, los países de ingresos altos lograron reducir esta proporción en cinco puntos porcentuales

  • El cambio climático se ha convertido en un factor de riesgo para el trabajo en América Latina y el Caribe.  La mayor frecuencia en que ocurren desastres naturales y las altas temperaturas impactan en las condiciones de trabajo, aumentando la exposición de amplios grupos de personas a interrupciones de su actividad, pérdidas de ingresos y mayores riesgos laborales. 


    ¿Qué dicen los datos?

    • Representatividad
      1 de cada 4 personas ocupadas en América Latina y el Caribe (26%) trabaja en actividades expuestas al cambio climático, una proporción superior a la observada en los países de ingresos altos (14,5%).

    • Brecha de género
      Los hombres representan el 85% del empleo expuesto al cambio climático en la región, con un patrón similar en los países de altos ingresos. 

    • Evolución
      En la última década, la región redujo la proporción de empleo expuesto al cambio climático en alrededor de dos puntos porcentuales, pasando de casi 28% a 26%.  

Áreas de riesgo (-)

  • La inteligencia artificial generativa abre nuevas oportunidades de complementariedad entre personas y tecnología. En muchas ocupaciones de calificación media y alta, estas tecnologías pueden potenciar el trabajo  al combinar la automatización detareas específicas con otras exclusivamente humanas como el juicio experto, la creatividad y la interacción con otras personas. En América Latina y el Caribe, este potencial es significativo pero no automático: su impacto dependerá del desarrollo de las habilidades relevantes y de que las ganancias de productividad se distribuyan equitativamente, impulsando el crecimiento y la demanda laboral.

    ¿Qué muestran los datos?

    • Representatividad
      En América Latina y el Caribe, 1 de cada 5 personas ocupadas trabaja en empleos que podrían beneficiarse de la IA generativa, frente a 1 de cada 3 en los países de ingresos altos.

    • Brecha de género
      Las mujeres están sobrerrepresentadas en este segmento. En ALC, casi el 25% de las mujeres trabaja en ocupaciones potenciadas por la IA generativa, frente al 17% de los hombres, y representan el 52% del total del segmento.

    • Evolución
      No se analiza la evolución del segmento por tratarse de un fenómeno reciente.

  • La IA generativa no solo potencia algunos empleos sino también aumenta los riesgos de automatización de otros, en particular en los trabajos donde la mayoria de las tareas son estandarizadas, como administrativas, de procesamiento de datos o de lenguaje, que se concentran principalmente en las mujeres. Esto eleva el riesgo de un subconjunto de ocupaciones que ya eran vulnerables a olas previas de IA.

    ¿Qué muestran los datos?

    • Representatividad
      En América Latina y el Caribe, 1 de cada 20 personas ocupadas trabaja en empleos en riesgo por la IA generativa, mayoritariamente de calificación media. 

    • Brecha de género
      Las mujeres están sobrerrepresentadas en este segmento. En ALC, casi el 7,4% de las mujeres trabaja en ocupaciones en riesgo por la IA generativa frente al 2,6% de los hombres, y representan el 67% del segmento.

    • Evolución
      No se analiza la evolución del segmento por tratarse de un fenómeno reciente.  

  • Los oficios calificados —electricistas, carpinteras, plomeros, soldadoras, mecánicas— tienen un rol importante en la economía verde y  combinan saber técnico, experiencia práctica y resolución de problemas en contextos cambiantes, lo que hace que el trabajo humano siga siendo central. Para que se consoliden como fuentes de trabajo inclusivo y de futuro es necesario apuntalar la productividad del sector y abordar la profunda brecha de género.

    ¿Qué muestran los datos?

    • Representatividad
      En la región, casi 1 de cada 10 personas ocupadas trabaja en un oficio calificado (8,4%), una proporción similar a la de los países de ingresos altos (7,6%).  

    • Brecha de género
      Los oficios calificados son el segmento más masculinizado entre los analizados. En América Latina y el Caribe, más del 90% de quienes trabajan en estos oficios son hombres, un porcentaje similar al que se observa en los países de ingresos altos. 

    • Evolución
      En la última década, el peso de los oficios calificados cayó levemente en la región (de 9,1% a 8,5%), mientras que en los países de ingresos altos creció (de 6,9% a 7,6%), en línea con una mayor valorización del trabajo técnico.

Áreas de incertidumbre (?)

De los datos a la acción: ejes para moldear las transiciones laborales en América Latina y el Caribe

Fortalecer los mercados de trabajo frente a las transformaciones que atravesamos requiere una estrategia deliberada y sostenida enfocada en:

  • Desarrollar las habilidades del futuro 
    Adecuar los sistemas educativos para construir trayectorias de formación flexibles que faciliten el acceso a las áreas de oportunidad y la actualización continua de habilidades en todos los segmentos ocupacionales.

  • Impulsar la demanda de ocupaciones de futuro 
    Complementar las iniciativas de formación con políticas productivas que dinamicen sectores estratégicos, promuevan la adopción tecnológica y ambiental y fortalezcan los sistemas de cuidados. 

  • Asegurar una transición inclusiva 
    Reducir brechas de género, educativas y territoriales que limitan el acceso de poblaciones excluidas a los segmentos más dinámicos del mercado laboral. 

  • Elevar la calidad de los empleos emergentes 
    Acompañar la expansión de los trabajos de futuro con avances en formalización, y mejores condiciones laborales, en particular en sectores como el cuidado y los oficios calificados. 

  • Proteger y acompañar a las personas en riesgo 
    Fortalecer mecanismos de protección social independientes del trabajo formal que acompañen las transiciones laborales garantizando la seguridad económica. 

  • Fortalecer la información para anticipar los cambios 
    Modernizar los sistemas de información laborales y formativos e impulsar investigación aplicada que permita diseñar políticas basadas en evidencia.